Portada de Enero - Febrero 2023

Enero - Febrero 2023

Editorial

<p>Es nuestra primera edición del 2023, momento para reflexionar sobre nuestras intenciones futuras, y aunque parezca insensato e inconveniente, los buenos propósitos ya parecen ser algo que están en desuso, porque se nos olvidan o no logramos concentrarnos en cumplir lo que nos programamos para el nuevo año.

Realmente madurar, afinar la voluntad, o reflexionar sobre nuestro futuro o el transcurrir de nuestra vida, son cosas que con los afanes y lo superfluo que pretenden ser los anhelos de hoy, hace parecer cursi nuestros intentos por mejorar.

Diferentes deseos resurgen en nuestras mentes, pero no intentamos parar esta frenética carrera hacia el éxito, al status social, al bienestar y al poder…

Lo primero que nos viene en mente es SER FELICES, porque con todo el dinero, con todas las relaciones sociales, la mayor parte de las personas no logramos sentirnos realmente felices. Nos llenamos de pastillas, de alcohol, de drogas, de conocidos que confundimos con amigos y terminamos mostrándonos depresivos porque no encontramos un sentido verdadero a nuestras vidas.

Lo segundo es LA SALUD, siempre nos sentimos enfermos, nos quejamos de todo y por todo. Nuestra salud mental y física nos preocupa así tengamos todo para estar aliviados. Siempre vemos en nosotros y los demás lo que no funciona en vez de estar atentos a todo lo bueno que logramos.

Lo tercero, es LA PAZ, estamos en pelea continua con los demás, porque entramos a discutir y a argumentar antes de escuchar, porque no aceptamos un punto de vista diferente al nuestro. La paz es algo a lo cual aspiramos armados hasta los dientes.

Lo cuarto es LA PROSPERIDAD, no la hemos alcanzado y aunque un bajo porcentaje de nuestros compatriotas tienen sus cuentas bancarias con saldos cifrados en más de 10 dígitos, la prosperidad es un sueño. Compramos lo necesario pero llegamos a lo excesivo; lo local y seguimos con lo extranjero; lo artesanal y terminamos consumiendo lo multinacional. Debemos propender a que algún día, los colombianos, tengamos lo suficiente para vivir dignamente.

Lo quinto es EL AMOR VERDADERO, hecho a base de confianza mutua, atención recíproca, de emprendimiento y construcción conjunta, de ayuda, sentimiento fuerte, poderoso y frágil que transforma nuestro ser.

Lo sexto, y para dejar ahí, LA RESPONSABILIDAD, con nuestras acciones personales que conllevan a posicionar nuestra ética y buen comportamiento ante la sociedad, con nuestra familia, con la comunidad. Nuestra transparencia y honestidad al actuar y toma de decisiones. A propósito de esto,

recordemos que este año hay elección popular de Alcalde, Concejo Municipal, Gobernador y Asamblea Departamental. Es nuestra responsabilidad elegir a nuestros Administradores y Legisladores, por lo tanto, debemos tener conocimiento de quiénes son las personas que nos proponen que los elijamos. Conocer sus hojas de vida, su ética, su moral, su comportamiento social y sobre todo su capacidad para gobernar; en el caso de alcalde, y en cuanto al Concejo, la academia y capacidad de analizar, debatir y ejercer el verdadero control político, es necesario tenerlo presente.

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