Mayo-Junio 2022
Editorial
Los mercados campesinos se han posicionado en todo el país como una alternativa donde todos ganamos: los campesinos venden a precios justos y los consumidores consiguen alimentos frescos. Con éstos se busca potenciar la producción agroecológica, impulsar la economía campesina, fomentar cadenas productivas promover la integración regional, y la asociatividad.
En nuestro municipio, por iniciativa de la administración municipal, con el apoyo de todos los funcionarios y contratistas, se ha venido dando un apoyo permanente a este evento no solo con asesoría sino con la organización directa, pero para que funcione bien y con el propósito que se persigue se necesita la participación directa del campesino productor; que sus productos y derivados sean el reglón primordial del mercado y no como sucede en ahora que los productos agrícolas brillan por su ausencia.
Si bien en este espacio debe haber cabida para todos, lo que predomina en la actualidad es la creatividad y el emprendimiento, con proyectos y productos muy interesantes, pero no son estos los fines que se buscan con los mercados campesinos.
La tierra y el trabajo campesino representan no solo un medio de producción, sino que contribuye a la seguridad y soberanía alimentaria, y fortalece el tejido social a nivel rural y con la realización del mercado campesino buscamos el fortalecimiento del tejido social con la integración de la ruralidad con lo urbano, siendo parte fundamental la relación directa del campesino con el poblador urbano.
Necesitamos pues la participación masiva de los campesinos para que mes tras mes nos presenten la variedad de sus productos, a precios acordados, justos pero que en relación costo beneficio, gane el campesino por su trabajo y gane el consumidor con un precio que lo cautive y además con la oportunidad de consumir productos sanos, limpios y frescos.
Son muchos los obstáculos, retos y desafíos que tendremos que vencer, todos, para lograr el objetico: los que apoyamos; dar a conocer a los consumidores las diferentes formas productivas y el efecto de estas en el ambiente y la salud; además del beneficio económico para todos, promover una cultura de consumo de lo limpio, destacándolos productores, cómo lo hace y los beneficios nutricionales, sociales y ambientales, asesoría técnica a los productores sobre cómo organizarse en asociaciones o cooperativas para hacer una producción solidaria, apoyar la logística y la divulgación de los mercados campesinos.
Los productores: Crear asociaciones de productores para impulsar la producción. Promover marcas propias con el sello de origen de producción campesina, buscar alianzas con medios comunitarios que destaquen la economía campesina buscando la soberanía alimentaria, capacitarse en formas de producción distintas a las tradicionales, experimentar con mecanismos solidarios como el trueque y pensar en expandir el rango de productos que cultivan y las maneras de procesarlos.
Nos queda el reto de propender a que el campesino pase de una producción de subsistencia a un modelo de comercialización, ofertando más variedad de productos y más estrategias solidarias, buscando siempre fortalecer este modelo económico.