Recital Matutino, El Concierto Diario del Bosque
Soy ducho, acabo de mudarme a San Luis y he descubierto que la variedad tan vasta de aves que tiene este municipio, sencillamente «no es normal»; aun cuando sus habitantes lo hayan normalizado.
Afilados rayos de luz se cuelan entre las hojas de este árbol, que es mi hogar, son los primeros rayos del sol, su tibio fulgor me acaricia, como un buenos días de Dios. El mundo aún duerme, pero mi pecho ya comienza a llenarse de melodías. Me hurgo las plumas con el pico, me sacudo la pereza y estiro las alas mientras bostezo. Es mi ritual matutino, así preparo mi cuerpo y mi alma para el profuso concierto del amanecer bip bip ritriiii.
Alzo el vuelo saltando del nido, respiro, el aire fresco me peina las plumas, la velocidad es un coctel de euforias y adrenalinas, la velocidad es el sabor de la libertad y mi corazón late tan fuerte que el canto se me escapa bip bip ritriiii. Mi canto estalla como esquirlas de laser, mi canto atraviesa los ecos del bosque y rasga el silencio húmedo del alba. Cada trino es una proclama: aquí estoy, vueloo, viiivo, graaaacias!!
El hambre muerde, y mis ojos, pequeños pero atentos, buscan colorcitos entre el verdor del bosque. Arrayanes, caimitos, plátanos, marañones, balsas y jaguas son mis favoritos, sus dulces frutos un banquete virgen, exuberante… gratuito. Puedo visitar a la señora Carmen que nos tiene un comedero con bananas y papayas, entonces llamo a mis amigos para avisarles que hay alimento, que ya pueden venir a comer también, y Carmen, convencida ella, jura le estamos dando las gracias, entonces me da risa y le dedico una serenata de verdad antes de irme, para que no se quede con las ganas. También como semillitas de todo tipo y, si sonríe la suerte, algún insecto distraído me servirá de proteína pal desayuno.
Soy ducho, acabo de mudarme a San Luis y he descubierto que la variedad tan vasta de aves que tiene este municipio, sencillamente «no es normal»; aun cuando sus habitantes lo hayan normalizado. Llegué a este paraíso y me sorprendió encontrarlo repleto de oropéndolas, mirlas, reinitas, gorriones, urracas, pavas, golondrinas, faisanes, halcones, pericos, lechuzas, águilas, loros, patos e íbis, por mencionar apenas algunas de las especies que he visto en pocos días con mis propios ojos. Alimentar, proteger y admirar a estas criaturas ayudará eventualmente a su conservación, y además, hacer parte de clubes de ornitología como San Luis Birding te mantendrá informado de la agenda local en parches para ir a hacer avistamientos, parches para ir a «pajariar».