Co-construir desde el Oriente Antioqueño: voces que transforman.

A través del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) nace la propuesta de formular un proceso colectivo con habitantes de diversos municipios del Oriente con el fin de saber la verdad sobre lo ocurrido en el Oriente Antioqueño

Co-construir desde el Oriente Antioqueño: voces que transforman.

A través del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) nace la propuesta de formular un proceso colectivo con habitantes de diversos municipios del Oriente Antioqueño y del área metropolitana, tales como: Abejorral, Sonsón, Nariño, San Luis, San Carlos, La Ceja, La Unión, Caldas, Medellín; de donde sobresalen colectivos como: Corototeca, Casa Moravia, Generación V+, Colectivo de Memoria Intergeneracional, Grupo de Memoria Histórica de la Ceja y liderazgos autónomos. En el año 2020 surge un informe basado en la petición de víctimas del conflicto armado en el Oriente Antioqueño hacia el CNMH, con el fin de saber la verdad sobre lo ocurrido en el Oriente Antioqueño. Posterior a esto, el CNMH implementa un proceso donde convergen los saberes cotidianos, comunitarios y populares. Es un viaje que inicia desde el reconocimiento del otro, de sus historias, sentimientos; encaminados hacia la transformación social y la lectura crítica de las situaciones sociopolíticas que han marcado la memoria colectiva de la región, con el objetivo principal de alcanzar la Apropiación Social del Conocimiento, lo cual significa que todas las personas puedan acceder al conocimiento independientemente de sus particularidades y condiciones; tomando como punto de partida el informe #6 Isaza: el Clan Paramilitar. Esta iniciativa contiene estrategias que aportan a la reconstrucción del tejido social, la no repetición de la violencia y la construcción de la cultura de paz.

Se han realizado 3 encuentros en varios municipios, el último en san Luis, afectado directamente por las acciones violentas del conflicto armado. En estos espacios se ha desarrollado la metodología de la Apropiación Social del conocimiento a través de diversas técnicas basadas en el arte, la pedagogía, los sentires, la empatía; así, logrando la transmisión de saberes que buscan integrar las voces y las expresiones propias de cada territorio; acciones que son ejemplo de resistencias frente la naturalización del conflicto armado y a las dinámicas que generaron víctimas directas e indirectas a lo largo del territorio del Oriente Antioqueño.

Esta juntanza no es solo una articulación entre los diferentes territorios, sino que es un ejercicio que moviliza los afectos y sentimientos de las personas que lo conforman, donde las diferentes voces tienen un objetivo en común: transformar la realidad de una manera positiva.

Esto se hace con el propósito de resignificar la historia violenta que nos ha marcado, y lograr llegar a un mayor número de personas y agentes sociales que han sido atravesados por el conflicto, o que, por el lado opuesto, nunca se han preguntado sobre la forma en las que la violencia ha permeado las dinámicas sociales hasta la actualidad. Vale aclarar que no es un ejercicio de memoria histórica que busca realizar una línea del tiempo, una reconstrucción de los hechos o manera lógica de organizarlos, sino que desea movilizar a los diferentes actores sociales para “hacer propia” nuestra historia. Y para que esto sea posible, es necesario emprender un viaje que, en ocasiones, puede generar temores hacia las etiquetas o los señalamientos, o en otros casos, se puede experimentar impotencia frente a la vulneración de los derechos y la repetición de las dinámicas de la violencia; pero al entender que este viaje se hace de manera colectiva, se marca un precedente, el cual permite promover el intercambio de saberes, así, apropiándonos de manera proactiva de todos los conocimientos que se han construido en colectivo.

Reflexionar sobre las historias, perspectivas y saberes de los demás, es una manera positiva de reconstruir el tejido social, involucrando de manera justa e integral a diversas personas, comunidades y colectividades que han luchado por transformar la realidad social desde una cultura de paz. Estas acciones son una manera de validar e integrar los saberes populares que permitieron construir el informe, y así, retribuirle al Oriente Antioqueño sus esfuerzos por conocer la verdad y contribuir a la justicia restaurativa, difundiendo el informe de manera integral.

Articulo realizado por: Juan José, Juliana María, Federico.

El Arriero Periodico
Artículo escrito por:
Periodico Comunitario
Sección: Social

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