ANGIBEL, ¡AUXILIAR DE VIAJE!
Hay mujeres a las que no les queda grande nada; hace poco se mostraba la historia de La Cotera
Hay mujeres a las que no les queda grande nada; hace poco se mostraba la historia de La Cotera, ahora, la de una joven muy especial que ha sabido desafiar los comentarios o miradas de subestimación. Hoy, cuando el mayor número de homicidios es cometido por hombres y que la violencia hacia la mujer no deja de ser sobresaliente, se encuentra la experiencia para contar de Angibel, quien a sus veinte años y “por razones de pandemia”, emprendió un trabajo poco común como es el de “ayudantiar un bus” donde ha podido a su vez, encontrar el rostro amable del hombre de quien recibe respeto y admiración.

Diego, su precioso hermano, es el primero en abolir el machismo; después de la pandemia encuentra una oportunidad para su hermana, “y cómo no apoyar a mi hermanita, a mi familia, ella es inteligente, no estudia, pero trabaja, es una guerrera y tiene otros talentos” afirma con orgullo al referirse a Angibel Giraldo Salazar. Entre tanto, esta joven tierna, con estatura sobresaliente y voz delicada, y con una sonrisa amable para los pasajeros, se ha ganado la admiración, el respeto y la empatía de la gente, sostiene que le gusta su trabajo “porque salgo de la rutina, es algo distinto y la gente me admira por juiciosa”; reconoce además que la labor la enorgullece porque “pocas mujeres como yo hacen lo que hago, lo hago con orgullo y sé hasta dónde puedo probar mi fuerza”, pues advierte que si la carga es muy pesada, cuenta con su hermano Diego “que siempre está ahí”, o con el mismo pasajero “si es un viejito, yo me hecho el bulto, si es un joven, pido su ayuda”.
Su mamá también ha sido un apoyo para esta labor, reconoce que los trabajos no tienen por qué estar condicionados a un género y valora que su hija esté ayudando en un proyecto que es familiar. “Quizá por ser mujer, le ha ido mejor” afirma su hermano quien conduce la buseta, “mi hermanita es de buenas, le dan propinas, la elogian y resulta siendo más protagonista ella como auxiliar de viaje que yo quien lleva el bus”.
Angibel, que “empezó haciéndole el aseo al carro” ahora es ejemplo para aquellas chicas que aún no encuentran qué hacer “habiendo tanto bus para trabajar”.
