UN JOVEN SOÑADOR
Un joven que, con apenas diecisiete años y un mundo por vivir, se siente orgulloso de ser barbero, de tener experiencia en el arte y contar con clientes de todas las edades, esos que quedan satisfechos, recomiendan y vuelven.
Calcula sus gastos y ahorra cuanto puede, parece un adulto organizando su presupuesto y viéndose en la vejez, cómodo y tranquilo. No le gusta despilfarrar y se siente distinto a los demás jóvenes, se siente independiente para muchas cosas que no alcanza alguien a su edad, se hace sus propios cortes y se exige en su labor hasta la perfección. Aprende con facilidad y sabe que el dinero no basta para administrarlo bien, porque el conocimiento es necesario para administrar y para ser feliz, y recuerda la famosa frase aquella, que “hay gente tan pobre que lo único que tiene es plata”, aduciendo que es una desgracia quien pone todo su empeño en el dinero y nada más.
Marlon, ¡con ese poderoso nombre!, sabe que una de las tareas heroicas del ser humano es el autoconocimiento y afirma estar detrás de él para hacerse cargo de sí, para conocer su historia, entenderla y para ser más libre; disfruta la vida y la combina con sus sueños porque quiere llegar muy lejos, quiere cumplir muchos sueños que a sus diecisiete tiene bastante claros.
