EL DESARROLLO, CAUSA DE LA INDISCIPLINA SOCIAL.
El desarrollo trae consigo la indisciplina social, el no cumplimiento de las leyes y nuestro pequeño municipio no podía ser la excepción a la regla. Es de gran preocupación el panorama que presenta nuestro pueblo en el área urbana, el desorden pulula como consecuencia de la falta de controles y posteriores sanciones. Las leyes están para ser aplicadas en cada campo, pero parecer ser que a nuestros dirigentes poco les importa el desmadre que se presenta en el espacio público que está afectado al tope.
El desarrollo trae consigo la indisciplina social, el no cumplimiento de las leyes y nuestro pequeño municipio no podía ser la excepción a la regla. Es de gran preocupación el panorama que presenta nuestro pueblo en el área urbana, el desorden pulula como consecuencia de la falta de controles y posteriores sanciones. Las leyes están para ser aplicadas en cada campo, pero parecer ser que a nuestros dirigentes poco les importa el desmadre que se presenta en el espacio público que está afectado al tope, no solo en los alrededores del parque donde es común ver cantidad de vehículos parqueados por tiempo indefinido; propietarios de establecimientos comerciales que se creen dueños de las aceras y hasta su moto suben al andén del frente de su establecimiento tomándose como propio también este espacio. Así mismo ocurre por calles y vías con talleres y algunas cerrajerías que desempeñan sus labores en la vía pública. Podemos apreciar, en varios sectores, automóviles que llevan hasta 6 meses sin que sean reparados ni los retiren del lugar; como consecuencia de lo anterior se crean trancones y en muchas ocasiones es difícil transitar aún a pie en especial en el parque que debiera ser un espacio para el disfrute de la gente.
La contaminación auditiva es otro grave inconveniente que se nos presenta, Pocos establecimientos controlan el volumen de sus equipos de sonido y su música trasciende todos los muros, y en el exterior se mezclan todos los sonidos y letras convirtiéndose en una algarabía desesperante y que además afecta el sistema auditivo de las personas.
¿Tenemos un censo vehicular en nuestro municipio? No, pero la realidad es palpable. Como decimos los paisas, MOTOS COMO ARROZ, y así mismo son las infracciones y la ocupación del espacio público que a pesar de que el decreto de zona amarilla dispone que los parqueos deben ser a diez metros de la esquina, esto no se cumple y en ocasiones hasta doble fila impidiendo el libre acceso vehicular y el desplazamiento de las personas que normalmente debemos transitar por la calle ya que las aceras, generalmente, están ocupadas con sillas, mercancía, motos, e incluso hornos, aparatos de refrigeración y vitrinas.

Para terminar de pintar el cuadro, agreguemos a lo anterior, el poco control que se hace a la utilización de los vehículos automotores: Niños conduciendo motos y carros, sin pase, obviamente; motos ocupadas por papá, mamá y dos y hasta tres hijos, que transitan incluso por el frente del comando; si bien los Agentes de policía no tienen funciones de tránsito, sí es su deber velar por la seguridad de quienes habitamos este territorio.
La construcción en zonas de protección, la invasión de predios del municipio, la construcción desenfrenada no tiene el debido control sobre todo en las zonas rurales, la desactualización del catastro, que tiene afectadas a varias personas que han negociado sus inmuebles, pero no pueden legalizar los traspasos de escrituras y al fisco municipal que está dejando de percibir muchos millones de pesos que como recursos propios pueden ser destinados en proyectos para beneficio directo de la comunidad.
La normatividad es clara para controlar cada uno de los temas tratados. Les corresponde a las autoridades aplicarlas y ejercer un estricto control y vigilancia: CONSTITUCIÓN POLITICA DE COLOMBIA, CÓDIGO DE CONVIVENCIA, CÓDIGO DE TRÁNSITO, ESQUEMA DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL, DECRETO DE ZONA AMARILLA. Herramientas tenemos, ¿dónde está la voluntad para utilizarlas?
